Drepung Gomang, Mundgod, Karnataka, India — Ayer, 237 estudiantes de Gueshe Dorjee Damdul, director de Tibet House, Nueva Delhi, asistieron a una audiencia con Su Santidad el Dalái Lama. Gueshela presentó a los estudiantes, más de un centenar de los cuales eran de la India, mientras que el resto procedía de diversos países del mundo. Explicó que se encontraban en Mundgod para participar en un retiro de diez días, con inicio el 8 de enero de 2026, centrado en la Visión Profunda, organizado por Tibet House, Nueva Delhi, en el Centro de Ciencia y Meditación del Monasterio de Drepung Loseling.

Después de reunirse con Su Santidad el Dalái Lama, los estudiantes participaron en un breve ritual para generar la bodichita de aspiración, tal como se expresa en los siguientes versos:
Voy por refugio a las tres joyas.
Confieso todas mis faltas.
Me regocijo en la virtud de los seres.
Sostendré la iluminación de Buda en mi mente.
Hacia el Buda, Dharma y Sangha,
voy por refugio hasta la iluminación.
Para lograr el bien propio y ajeno,
generaré bodichita.
Tras generar la suprema bodichita,
tomo a todos los seres como mis invitados.
Que, entregándome a las mejores prácticas de los bodisatvas,
pueda iluminarme para beneficiar a los seres.
A continuación, recitaron el siguiente verso en alabanza de Buda Shakyamuni, así como su mantra:
Hábilmente y movido por la compasión naciste en la familia Shakya;
derrotaste a las fuerzas negativas y te volviste invencible.
Dotado de un cuerpo semejante a una majestuosa montaña de oro,
me postro ante ti, oh Shakyasinha, rey de los Shakyas.
Om Muni Muni Maha Muna Ye Svaha
Seguidamente, Su Santidad se dirigió a los asistentes:

«El budismo se difundió a lo largo y ancho del Tíbet, la Tierra de las Nieves. Nací en Dhome (Amdo), pero ya desde niño sentía una fe unívoca en el Buda y un intenso anhelo de contemplar el Yowo, la estatua del Buda, en Lhasa. Como parte de mi formación budista, estudié con gran intensidad el Pramanavarttika (Comentario sobre la cognición válida) y presté especial atención al proceso triple de: (1) refutar la posición de otros, (2) establecer la propia posición y (3) rebatir las críticas dirigidas contra ella.
»En el mundo actual encontramos distintos sistemas de creencias religiosas, personas sin ninguna fe religiosa y también quienes critican la religión. Las herramientas analíticas que ofrece el Pramanavarttika resultan muy útiles en el contexto contemporáneo. De hecho, el énfasis que ponen nuestros textos budistas en el examen y la experimentación, en lugar de seguir algo por fe ciega, es hoy de gran importancia. Asimismo, considero muy valiosas las instrucciones que se encuentran en los textos de epistemología y lógica para dar forma a la manera de pensar. El proceso de análisis minucioso que implica refutar la posición del oponente, afirmar la propia y responder a las críticas contribuye a generar certeza en la mente. El propósito esencial de los métodos de investigación que presentan nuestros tratados acerca de lo verdadero y lo falso es propiciar la paz mental.
»Cuando visité Pekín y me reuní con Mao Zedong, se mostró bastante afectuoso conmigo. Dado que considero fundamental la paz mental, intenté transmitirle esa idea, y pareció apreciarla.
»Sin embargo, en nuestro último encuentro, Mao Zedong me dijo que la religión era veneno. Guardé silencio, pero en mi interior pensé: “En realidad, afirmar —como ellos hacen— que el comunismo es la ideología última, eso sí que es veneno”.
»La manera en que nuestros textos budistas nos enseñan a adoptar un enfoque racional en la búsqueda de la realidad es algo de enorme valor. En lo personal, he establecido muy buenas conexiones con científicos modernos precisamente porque empleo el análisis en mis investigaciones, y eso es algo que los científicos aprecian».

»Desde que me exilié en la India he visitado muchos lugares de este país. Allí adonde voy, la gente muestra interés por lo que les cuento sobre el budismo.
»En lo que a mí respecta, lo más importante es encontrar la paz mental. Por mi parte, en cuanto me despierto cada mañana reflexiono sobre cómo puedo ser de beneficio para todos los seres, y eso me aporta paz interior, una sensación de serenidad profunda.
»Gracias».










