Me entristece conocer las devastadoras inundaciones ocurridas en la región de Rasuwa, en Nepal, y en Kyirong, en el Tíbet, que han causado víctimas mortales y graves daños materiales. Rezo por quienes han perdido la vida y expreso mi solidaridad y mis más sinceras condolencias a las familias de las víctimas y a todas las personas afectadas por esta tragedia.
Dado que esta región ya ha sufrido otras catástrofes en el pasado, estos sucesos son sin duda indicio de un problema más profundo, ya sea el cambio climático u otros factores. Espero que, siempre que sea posible, se adopten las medidas de seguimiento oportunas para contribuir a evitar que desastres como este vuelvan a producirse.
Con mis oraciones,
Dalái Lama
27 de agosto de 2026










