Leh, Ladakh, India. Tras conocer el fallecimiento de Su Majestad el rey Harald V de Noruega, Su Santidad escribió a su hijo, el rey Haakon VIII, para transmitirle «mis más sinceras condolencias a Su Majestad, a la familia real y al pueblo noruego. Tuve la oportunidad de reunirme con Su Majestad en Oslo, en mayo de 2000, y guardo un profundo recuerdo de la cordialidad y la hospitalidad con las que me recibió».
«Como quizá sepa Su Majestad —escribió—, he visitado Noruega en varias ocasiones y tuve el privilegio de recibir el Premio Nobel de la Paz, concedido por el Comité Nobel Noruego. Tanto el Gobierno como el pueblo de Noruega han sido muy generosos conmigo y con mis compatriotas tibetanos. Valoramos profundamente la ayuda y el apoyo que nos han brindado en la lucha pacífica del pueblo tibetano por la libertad y la dignidad».
Su Santidad añadió que «Su Majestad vivió una vida plena, marcada por una profunda vocación de servicio».
Concluyó su mensaje de condolencias ofreciendo sus oraciones.










